Funcionalidades
30 capacidades, agrupadas por el momento en que las necesitas: desde que entra una notificación hasta que el escrito está firmado y tu cliente sabe cómo va lo suyo. Y marcadas por oficio, porque el día de un procurador no es el de un gestor administrativo.
Tu oficio
Las 30 capacidades, sin filtrar. Elige tu oficio y se atenúa lo que no es de tu día a día: nada desaparece de la página.
Entra el trabajo
Todo lo que te notifican entra por el mismo sitio y sale convertido en trabajo concreto. No hay que teclear nada para que exista.
Sale la fecha
La parte que más cuesta y peor se lleva: contar días. Cada plazo llega con su fecha calculada y con el desglose que la explica.
Se trabaja el asunto
Un asunto, una ficha. Se acabó buscar lo mismo en el correo, en una carpeta compartida y en la cabeza de un compañero.
Con quién trabajas
Un despacho no es solo expedientes: es gente. La que trabaja contigo, la que te contrata y la que te vas cruzando por el camino.
Te ayuda a decidir
La información ya está dentro. Lo que hace falta es poder sacarla en los términos en que uno piensa.
Lo que controlas tú
Lo que gastas y dónde están tus datos no deberían ser una letra pequeña.
Dos meses gratis y sin tarjeta. Si no te ahorra tiempo, lo sabrás antes de pagar nada.