Para procuradores
La notificación entra por LexNET. Sale el expediente, el plazo desde tu resguardo y el señalamiento en la agenda.
pleitox está pensado para el sitio donde entran las notificaciones de verdad y donde perder un plazo es perder el asunto de otro. Aquí tienes el vídeo completo y, debajo, lo mismo por escrito para leerlo en un café antes de la demo.
Sin tarjeta. Con tus propios asuntos.
El vídeo, por capítulos
13 min de pantallas reales, sin maquetas: una procuradora, sus asuntos y su oficial habilitado, del buzón al traslado. Cada capítulo abre el vídeo en su minuto.
- 0:00Bienvenida
- 0:14El buzón y el reenvío
- 1:06Tu día, ya repartido
- 1:31Por dónde entra el trabajo
- 2:47El expediente y su cronología
- 4:46Plazos de trámite, no de fondo
- 5:07El cómputo del 151.2
- 6:00Lo que no llega por LexNET
- 6:38Señalamientos y solapes
- 7:04Comunicárselos al letrado
- 8:30Escritos con los datos puestos
- 9:21Subida por lotes
- 9:47Compartir sin repetir el trabajo
- 10:28Conectar con el letrado
- 10:54El portal y su chat
- 11:33El asistente sobre tus asuntos
Reenvías ahí el aviso de LexNET. No se instala nada en el despacho ni se toca LexNET.
El plazo se cuenta desde tu resguardo: las tres de la tarde y el día hábil siguiente, con los festivos de ese juzgado.
Día, hora y sala del señalamiento, apuntados solos. Y aviso si dos se pisan.
Sin tarjeta y con tus propios asuntos. Si no te ahorra tiempo, lo sabes antes de pagar.
Tu día, de la notificación al traslado
Seis cosas que dejan de hacerse a mano
En el orden en que pasan. Cada paso es una pantalla real del producto, y en cada una está dicho también lo que pasa cuando el dato no consta: es lo que hace creíble el resto.
Entra la notificación
Reenvías a tu buzón de pleitox el aviso que te llega de LexNET —a mano, o con un filtro en tu correo que lo haga solo— y vuelve convertido en información: de qué asunto es, qué resuelve y qué te obliga a hacer. Cuarenta resoluciones de trámite llegan clasificadas, no como cuarenta correos iguales.
Lo que te dan en mano en el juzgado se sube igual: un PDF, la foto del escaneo o un ZIP con diez notificaciones de golpe.

Cae en su expediente
La notificación no se queda suelta: abre el expediente si no existía o se archiva en el suyo si ya estaba. El órgano, el procedimiento, el NIG y las partes salen del documento. Y tu cliente es el poderdante, no el letrado: el producto no los mezcla.
Si la persona no estaba en tu cartera, se le crea la ficha en ese momento. No hay que darla de alta antes de poder trabajar.

El plazo se cuenta desde tu resguardo
No desde donde lo empezaría una calculadora cualquiera: desde la remisión del resguardo de LexNET. Si entró después de las tres de la tarde, se entiende recibido al día hábil siguiente y desde ahí corre. Con los festivos del municipio de ese juzgado, no los de Madrid. Y el cómputo entero, día a día, está a la vista para que lo compruebes.
Cuando la fecha de notificación no consta, el plazo lo dice y te pide que la confirmes. Nunca se da por buena una fecha que nadie ha declarado.

El señalamiento se apunta solo
Un procurador no vive solo de plazos: vive de estar. De la propia cédula salen el día, la hora y la sala, y van a la agenda sin que nadie los teclee. Si dos se pisan, se avisa arriba, y se distingue lo apretado de lo imposible: dos vistas en la misma ciudad con margen es una cosa; en dos provincias distintas hace falta sustitución.
Sin hora no se crea nada: «se señalará oportunamente» no genera un acto fantasma a las 00:00 que choque con todo lo demás.

Las tareas se reparten
De cada notificación nacen sus tareas, con prioridad y fecha. Y se reparten: lo que se hace en el juzgado —presentar, retirar, asistir— es del oficial habilitado, que es quien puede sustituirte en los actos. En columnas se ve de un vistazo qué está en marcha y qué se ha quedado sin dueño, que es lo que de verdad se pierde.

Se lo cuentas al letrado
El mensaje que escribes a mano todos los domingos, ya redactado: los señalamientos de sus asuntos —hoy, esta semana o este mes— con el día, la hora, el juzgado y el asunto de cada uno. Se copia y se manda por WhatsApp. Y si el letrado también trabaja en pleitox, dejáis de reenviaros el PDF: compartes el expediente y le llega entendido, con el plazo hecho desde tu resguardo.
No sale solo: lo manda una persona después de leerlo. Un juzgado mal copiado en un aviso automático es alguien plantado en la puerta que no es.

No es un programa de abogados con otro nombre
Lo que es distinto en una procura, y aquí se respeta
El producto conoce el oficio: quién es tu cliente, qué plazos son los tuyos, qué escritos firmas y quién te sustituye en sala.
Tu cliente es el poderdante
Quien te otorgó el poder es tu cliente. Quien te da instrucciones es el letrado director, y vive en su propio sitio: el directorio de profesionales, con los expedientes que lleváis juntos y sus señalamientos. Ni se mezclan ni se confunden.
Plazos de trámite, no de fondo
Ninguno de tus plazos es contestar a la demanda. Son personarse, impugnar la tasación de costas, oponerse a la ejecución, el traslado de copias. El motor los conoce y los cuenta con su norma, no con la del abogado.
Primero los escritos de tu oficio
El catálogo pasa de setenta plantillas, pero arriba salen las tuyas: personación, provisión de fondos, tasación de costas. Con el NIG, el procedimiento y el juzgado ya puestos. Tú pones lo que solo sabes tú, y firmas como procurador o procuradora.
El oficial habilitado, dentro
Es la persona que puede sustituirte en los actos del juzgado, así que tiene su propio acceso y sus propias tareas. Lo que hay que presentar, retirar o asistir es suyo, y se ve quién lleva cada cosa.
El letrado que te instruye, conectado
Si el despacho que te instruye también usa pleitox, compartes el expediente con un botón y le llega ya entendido. Si no, le queda el portal: entra con su acceso, ve cómo va lo suyo y pregunta a un chat que solo sabe de ese asunto. Menos llamadas de «oye, ¿se presentó?».
Lo que no llega por LexNET, también
Te para el oficial en el pasillo, te llama el letrado, te dicen algo en la oficina judicial. Se escribe o se dicta andando de vuelta del juzgado, y hace el mismo camino que una notificación: resumen, tareas y expediente. Ya no se queda en una nota del móvil.
Con el despacho que te instruye
Dejáis de reenviaros el PDF
Si el letrado también trabaja en pleitox, compartes el expediente con un botón y le llega ya entendido: con el plazo calculado desde TU resguardo, que es el que vale, los señalamientos puestos en su agenda y las tareas que son de su oficio. El análisis se paga una vez, no dos.
Al letrado lo traes tú: escribes el correo de su despacho, le llega la invitación y, cuando la acepta, quedáis conectados. Lo que no viaja importa igual: tu poderdante y tus notas internas siguen siendo tuyos. Y hace falta plan de pago en los dos extremos.

Y el resto del despacho
Lo demás que trae, en una línea
- Subida por lotes: un comprimido, un expediente
- Un asistente que responde sobre TUS expedientes
- Buscar dentro de los documentos, no solo por título
- El calendario con los festivos de cada partido judicial
- El consumo del plan, a la vista mientras trabajas
- El despacho a varias manos, con lo que cada uno puede ver
Gratis y sin registro
Cuatro herramientas para la Procura
Antes de que lo preguntes
Lo que no hace
Dicho aquí para que la demo se dedique a lo que sí hace. El criterio jurídico sigue siendo tuyo, y lo que sale del despacho lo manda una persona.
No decide por ti
Lee, clasifica, cuenta y propone. El criterio de qué se hace con cada resolución sigue siendo tuyo, y cada dato trae al lado de dónde ha salido para que lo compruebes.
No manda nada solo
Ni al letrado ni al poderdante. Los avisos los redacta; los lee y los manda una persona. Lo automático es lo que entra, no lo que sale.
No se inventa fechas
Si la fecha de notificación no consta, lo dice y te pide que la confirmes. Si un municipio no ha comunicado sus fiestas, lo dice. Prefiere pedirte que lo mires a darte una fecha bonita.
No toca LexNET
No se conecta a LexNET ni lo sustituye. Trabaja con el aviso que ya te llega al correo y con el PDF que te descargas. Tu forma de notificarte no cambia.
No se lleva tu relación con el cliente
Al compartir un expediente con el letrado viaja el asunto: el análisis, el plazo, los señalamientos. Tu poderdante y tus notas internas se quedan en tu casa.
Tus datos, en Europa
La información del despacho se guarda en infraestructura europea, con copias de seguridad y el contrato de encargo del tratamiento que exige el Reglamento.
Para la demo
Qué traer para verlo con tus asuntos
Media hora. Sin diapositivas: el producto abierto y tus papeles dentro. Lo que traigas se procesa delante de ti y se borra al terminar si lo prefieres.
Dos o tres notificaciones reales
El PDF que te descargas de LexNET, de asuntos distintos. Mejor si una es una resolución de trámite del día a día y otra abre plazo.
Una cédula con señalamiento
Con día, hora y sala. Es la que se convierte en agenda delante de ti, y la que enseña el aviso de solape si traes dos que se pisen.
El correo de un letrado que te instruye
Para ver el comunicado de señalamientos que le mandarías el domingo, ya redactado, y cómo se le invita si también quiere entrar.
Las tres preguntas que te harías
«¿Y esto cómo cuenta agosto?», «¿y si el juzgado es de otra provincia?», «¿y mi oficial?». La demo está para responderlas sobre tus asuntos, no sobre los nuestros.
Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan los despachos de procuradores
No. Reenvías a tu buzón de pleitox el aviso que ya te llega al correo, a mano o con un filtro que lo haga solo. Con LexNET sigues trabajando exactamente igual. Lo que te dan en mano en el juzgado se sube como PDF o foto.
Pruébalo con tus propias notificaciones
Dos meses gratis y sin tarjeta. Los planes empiezan en 9,99 € al mes y se eligen por lo que lees, que en una procura es mucho.