01 / Para abogados
El correo del juzgado entra por tu buzón. Sale el expediente, el plazo contado día a día y el escrito empezado.
pleitox lee lo que te llega, abre el expediente, cuenta el plazo con un motor de cómputo —no con un chat— y te deja el escrito empezado. Aquí tienes el vídeo completo y, debajo, lo mismo por escrito para leerlo en un café antes de la demo.
Sin tarjeta. Con tus propios asuntos.
El vídeo, por capítulos
11 min de pantallas reales, sin maquetas: un despacho de abogados, sus asuntos y su día, del buzón al escrito presentado. Son los capítulos del completo: cada uno lo abre en su minuto. Si tienes menos rato, en el play está la versión de 5 min.
- 0:00Bienvenida
- 0:12El buzón y el reenvío
- 0:53Tu día, ya priorizado
- 1:23Por dónde entra el trabajo
- 2:46El expediente y su cronología
- 3:51Las tareas del despacho
- 4:18El plazo, día a día
- 5:22El calendario y las vistas
- 6:00Lo que entra por teléfono
- 6:42La prueba documental
- 7:05El escrito con los datos puestos
- 8:06Tu procurador, conectado
- 8:45El portal del cliente
- 9:36El asistente sobre tu cartera
Reenvías ahí el correo del juzgado, de la AEAT o del cliente. No se instala nada ni se cambia de correo.
No lo escribe la IA: lo cuenta un motor de cómputo con los festivos del juzgado que toca, y el desglose día a día está a la vista.
78 plantillas con el NIG, el procedimiento y tu procurador ya puestos. Lo que firmas lo decides tú.
Sin tarjeta y con tus propios asuntos. Si no te ahorra tiempo, lo sabes antes de pagar.
02 / Tu día, del correo al escrito
Seis cosas que dejan de hacerse a mano
En el orden en que pasan. Cada paso es una pantalla real del producto, y en cada una está dicho también lo que pasa cuando el dato no consta: es lo que hace creíble el resto.
Entra la notificación
Reenvías a tu buzón de pleitox lo que te llega —el aviso de LexNET, la notificación de la Agencia Tributaria, el correo del cliente con doce adjuntos— y vuelve convertido en información: de qué asunto es, qué resuelve y qué te obliga a hacer. Con el resumen en tres tonos, para leerlo del tirón o para ver el fondo jurídico.
Lo que no llega por correo se sube igual: un PDF, la foto de lo que te dieron en mano o un comprimido con diez documentos de golpe.

Cae en su expediente
La notificación no se queda suelta: abre el expediente si no existía o se archiva en el suyo si ya estaba. El órgano, el procedimiento, el NIG y las partes salen del documento, con el papel que juega cada una —demandante, demandado— y tú marcas a quién defiendes. La cronología cuenta el asunto en orden: es lo que le pasarías a quien lo coja mañana.
Si el cliente no estaba en tu cartera, se te propone darlo de alta con el nombre que salió del documento: tú confirmas. No hay que tenerlo dado de alta antes de poder trabajar, y tampoco aparece nadie en tu agenda sin que lo decidas.

El plazo no lo escribe la IA
Lo cuenta un motor de cómputo, y esa diferencia es la que separa una sugerencia de una fecha en la que puedes confiar. Hábiles o naturales según la vía, agosto cuando corresponde, y los festivos que aplican —incluidos los locales del municipio donde está la sede judicial, que son los que casi nadie tiene a mano—. El cómputo entero, día a día, está a la vista para que lo compruebes.
Cuando la fecha de notificación no consta, el plazo lo dice y te pide que la confirmes. Nunca se da por buena una fecha que nadie ha declarado.

El trabajo aparece repartido
De cada notificación nacen sus tareas, con su prioridad, su fecha y el expediente al lado. En columnas se ve de un vistazo en qué punto está cada cosa, quién la lleva y —lo que de verdad se pierde— qué se ha quedado sin dueño. Todo ello acaba puesto en el calendario del despacho sin que nadie lo copie a ningún sitio, vistas incluidas: salen de la propia cédula, con su día, su hora y su sala.

El escrito empieza escrito
78 plantillas de escrito —judiciales y administrativas—, y arriba salen las sugeridas para este asunto, priorizadas por lo que antes vence. Al elegir una, el NIG, el procedimiento, el juzgado y tu procurador vienen del expediente: no los tecleas. Y si el escrito cita prueba, la cita por su número de documento, que es como se cita de verdad.
Antes de presentarlo te dice lo que falta: el dato que no consta en el expediente y el párrafo que sólo puedes escribir tú. Sale un documento editable que firmas tú; el criterio jurídico no se delega.

El cliente deja de llamar
Cada expediente lleva un portal. Tu cliente entra con su acceso y ve cómo va lo suyo: las fechas que vienen y los documentos que tú hayas marcado como visibles. Si le entra una duda, se la pregunta a un chat que sólo sabe de SU asunto. Donde se nota es en el teléfono: la llamada de «¿cómo va lo mío?» se contesta sola.
Se ve lo que tú compartes, ni un documento más. Tus notas internas y el resto de la cartera no existen para ese portal.

03 / No es un archivador con buscador
Lo que cambia frente al gestor que ya tienes
Un gestor documental guarda lo que tú metes. Aquí el trabajo entra solo, se entiende y sale repartido, con la fecha comprobable y el escrito empezado.
No hay que teclear el expediente
Un gestor documental te da un formulario vacío y espera. Aquí el expediente nace de la primera notificación que entra, con su órgano, su procedimiento, su NIG y sus partes. El alta deja de ser trabajo.
La fecha la calcula un motor, no un chat
El plazo se cuenta con la norma que le toca y con los festivos del municipio de la sede judicial, y enseña el desglose día a día. Una fecha que no puedes comprobar no sirve para nada en un despacho.
Lo que entra por teléfono, también
Te llama el cliente, te paras en el pasillo, te reenvían un WhatsApp. Se escribe o se dicta en el expediente y hace el mismo camino que una notificación: resumen, tareas y cronología. Deja de vivir en una nota del móvil.
Escritos que salen del expediente
No una plantilla en blanco que rellenas a mano con datos que ya están en el sistema: el catálogo se ordena por lo que este asunto necesita y el escrito nace con los datos puestos y la prueba citada por su número.
Tu procurador, conectado
Si el despacho de procuradores con el que trabajas también usa pleitox, dejáis de reenviaros el PDF: compartís el expediente y le llega ya entendido, con el plazo hecho y los señalamientos en su agenda. Y si no, le queda el portal.
Se pregunta en tus palabras
El asistente trabaja sobre TUS expedientes, no sobre internet: «¿qué se me puede escapar?», «¿de qué asuntos no sé nada hace un mes?». Cada respuesta trae al lado el expediente del que ha salido, y si no lo tiene, lo dice.
04 / Con tu procurador
Dejáis de reenviaros el PDF
Si el despacho de procuradores con el que trabajas también está en pleitox, compartes el expediente con un botón y le llega ya entendido: con el plazo hecho, los señalamientos puestos en su agenda y las tareas que son de su oficio. El análisis se paga una vez, no dos.
Al procurador lo traes tú: escribes el correo de su despacho, le llega la invitación y, cuando la acepta, quedáis conectados. Lo que no viaja importa igual: tu cliente y tus notas internas siguen siendo tuyos. Y hace falta plan de pago en los dos extremos.

05 / Y el resto del despacho
Lo demás que trae, en una línea
- Prueba documental clasificada y numerada como se cita
- Reuniones agendadas desde el expediente y transcritas solas
- Buscar dentro de los documentos, no solo por título
- Subida por lotes: un comprimido, un expediente
- El consumo del plan, a la vista mientras trabajas
- El despacho a varias manos, con lo que cada uno puede ver
- Reparto por departamentos, no solo por personas
- Aviso cuando dos señalamientos se pisan, y si es apretado o imposible
- El directorio de profesionales, que se rellena con los de tus propios asuntos
- Aviso del expediente que se ha quedado sin nadie detrás
Gratis y sin registro
Cuatro herramientas de plazos
06 / Antes de que lo preguntes
Lo que no hace
Dicho aquí para que la demo se dedique a lo que sí hace. El criterio jurídico sigue siendo tuyo, y lo que sale del despacho lo manda una persona.
No hace tu trabajo
Lee, clasifica, cuenta y propone. La estrategia del asunto y lo que se firma siguen siendo tuyos, y cada dato trae al lado de dónde ha salido para que lo compruebes.
No presenta nada
No se conecta a LexNET ni presenta escritos. Te deja el documento editable; la presentación la haces tú o tu procurador, por donde la hacéis hoy.
No manda nada solo
Ni al cliente ni al procurador. Los avisos y los resúmenes los redacta; los lee y los manda una persona. Lo automático es lo que entra, no lo que sale.
No se inventa fechas
Si la fecha de notificación no consta, lo dice y te pide que la confirmes. Si un municipio no ha comunicado sus fiestas, lo dice. Prefiere pedirte que lo mires a darte una fecha bonita.
No obliga a migrar
Se empieza con el primer correo que reenvías, no con un fin de semana volcando la cartera entera. Si luego quieres traerla, se importa.
Tus datos, en Europa
La información del despacho se guarda en infraestructura europea, con copias de seguridad y el contrato de encargo del tratamiento que exige el Reglamento.
07 / Para la demo
Qué traer para verlo con tus asuntos
Media hora. Sin diapositivas: el producto abierto y tus papeles dentro. Lo que traigas se procesa delante de ti y se borra al terminar si lo prefieres.
Dos o tres notificaciones reales
De asuntos distintos, y mejor si una abre plazo de verdad: contestar, recurrir, oponerse. Es la que se convierte en cómputo delante de ti.
Un asunto con papeles acumulados
De esos con contratos, facturas y capturas de conversaciones. Se sube entero y se ve cómo queda clasificado y numerado para citarlo.
El escrito que te toca esta semana
El que ibas a empezar en blanco. Lo generamos sobre tu expediente para que veas qué trae puesto y qué te sigue tocando escribir a ti.
Las tres preguntas que te harías
«¿Y esto cómo cuenta agosto?», «¿y lo que ya tengo en carpetas?», «¿y mi procurador?». La demo está para responderlas sobre tus asuntos, no sobre los nuestros.
08 / Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan los despachos de abogados
No. Sigues con tu correo de siempre y reenvías a tu buzón de pleitox lo que quieras que se procese: a mano, o con un filtro que reenvíe solo lo que venga del juzgado, que el propio producto te ayuda a dejar montado paso a paso en tu Gmail o tu Microsoft. Lo que te dan en papel se sube como PDF o como foto.
